MATERIAL ENVIADO POR GABRIEL ALVAREZ

Buenos Aires, Agosto de 2004

 

EL JUEGO
Una Mirada Diferente

 


La mayoría de las teorías que remiten a la problemática del juego sólo se orientan a la perspectiva del destinatario, por lo tanto, las definiciones que aluden al juego como fin en sí mismo pueden resultar apropiadas para el jugador, pero incompletas, ya que no involucran a todos los componentes del proceso. ¿Cómo se podría definir al juego en tanto coordinador/facilitador u operador de instancias de juego?. En principio podríamos definirlo como un fin en sí mismo, con lo cual nacería la pregunta : ¿para qué necesitaría la gente a técnicos en recreación, si cualquier persona que sepa coordinar juegos podría satisfacer las necesidades de la práctica lúdica?. Por otro lado si el juego no tiene más intención que el jugarlo ¿para qué resultaría necesaria una planificación?. Si creemos que nuestra intención es algo más que hacer jugar a gente aburrida y, que nuestra función es pedagógica, resultaría una paradoja plantear el juego como fin en sí mismo, sin más intenciones que el jugarlo.

En la medida en que un administrador de juegos antecede a los mismos un "objetivo", el juego pierde su característica de fin en sí mismo para cumplir con una función que, de acuerdo a la ubicación destinada a los mismos producirá, o intentará producir ciertos efectos y no otros. En nuestro caso y, como técnicos en recreación podríamos, metafóricamente, tomar al juego como el átomo de la recreación, es decir, la mínima parte de un elemento que puede producir una modificación significativa. El juego representaría la unidad básica de nuestra práctica, en tanto componente de un proceso mayor.

Entonces, partiendo del conocimiento de teorías que sostienen que el juego "es una actividad en sí misma", que no tiene otro fin que su tránsito y, que es una esencia; intentaremos proponer otra posibilidad de abordaje, donde todo juego cumple una función y tiene un sentido, tanto individual como social. Comenzaremos citando a algunos autores que investigaron este tema.

SIGMUND FREUD

En el historial de "Juanito" (1909) Freud "propone de que ciertas actividades lúdicas podrían tener el valor de indicios de conflictos inconscientes, y que la vía lúdica resulta una vía privilegiada de abordaje al inconsciente de los niños. Pone como motivos centrales del conflicto en la infancia al "Complejo de Edipo" y al "Complejo de castración", encontrando en el despliegue lúdico claras expresiones de ello. De aquí se desprenden dos líneas con respecto al "juego espontáneo": por un lado como elaborativo para el niño , y por el otro, como discurso destinado a un interlocutor."

En "El creador literario y el fantaseo" (1908) "platea que todo niño cuando juega se convierte en un poeta, en tanto crea un mundo propio, es decir, que inserta las cosas de su mundo en un nuevo orden que le agrada. El niño considera al juego como algo muy serio y emplea en él grandes montos de afecto. Lo opuesto al juego es la realidad efectiva. El juego cumple la función de "apuntalamiento" de su mundo interno en cosas palpables y visibles del mundo real, favoreciendo la diferenciación entre realidad psíquica y realidad material."

En "Mas allá del principio del placer" (1920) "instaura la segunda tópica y reformula el principio de placer-displacer. Un niño jugando le muestra indicios de su mundo inconsciente. Su nieto jugaba repetidamente a arrojar un carretel que sostenía por un piolín. Cuando el carretel desaparecía el niño pronunciaba la expresión "o-o-o", correspondiente a la voz alemana "fort" (se fue). Luego de la desaparición del carretel, el niño lo atraía nuevamente hacia su cuna, expresando en su aparición la voz "da" (acá está). Luego de responder a varios interrogantes, Freud llega a la conclusión de que el niño estructura el juego del "fort-da" como dominio de lo displacentero; allí se encontraría la satisfacción, el juego es un modo de ligazón de la angustia y de simbolización de pérdida o ausencia. Aquí el juego es considerado como producto de la cultura que expresa la renuncia pulsional e implica transformación." (1)

JEAN PIAGET

"La forma más primitiva de juego que describe Piaget es el "juego ejercicio", que aparece en el nivel sensorio-motor. Este no entraña ningún simbolismo ni técnica, consistiendo en repetir por placer actividades adquiridas con el fin de adaptación, afirmando así un saber adquirido". Alrededor de los 8 meses, el niño es muy afecto a los juegos que tienden a la construcción del "objeto permanente". Las sábanas y almohadones ocultan y develan al objeto ausente, en el camino de la constancia objetal. La actividad de los sentidos y el juego de intencionalidad son la base de la estructuración de la inteligencia.

Entre los 2 y 3 años aparece el "juego simbólico" que caracteriza al período preoperatorio y a la instalación de la función semiótica. "Este juego señala el apogeo del juego infantil. Obligado a adaptarse incesantemente a un mundo social de mayores, cuyos intereses y reglas siguen siéndole exteriores, y a un mundo físico que todavía comprende mal, el niño no llega como nosotros a satisfacer las necesidades afectivas e intelectuales de su Yo en esas adaptaciones. Resulta, por tanto, indispensable a su equilibrio afectivo e intelectual que pueda disponer de un sector de actividad cuya motivación no sea la "adaptación", sino, por el contrario, la "asimilación" de lo real al yo, sin coacciones ni sanciones: tal es el juego, que transforma lo real, por "asimilación" más o menos pura, a las necesidades del Yo. Son sobre todo los conflictos afectivos los que reaparecen en el juego simbólico, por lo tanto, puede servir así para la liquidación de conflictos; pero también para la compensación de necesidades no satisfechas, inversión de los papeles (obediencia y autoridad), liberación y extensión del Yo, etc. Pero ese simbolismo centrado en el Yo no consiste sólo en formular y en alimentar los diversos intereses conscientes del sujeto. El "juego simbólico se refiere frecuentemente también a conflictos inconscientes: intereses sexuales, defensa contra la angustia, fobias, agresividad o identificación con el agresor, etc." (2)

Con los "juegos reglados" "el niño sale del egocentrismo del pensamiento "intuitivo" y es capaz de aceptar reglas universales, su moral se ha vuelto heterónoma y debería ser capaz de aceptar normas éticas y morales universales. Se ha instalado en un mundo de operaciones concretas y reversibles. Los juegos basados en reglamentos permiten desarrollar la competitividad respetando las diferencias, buscando superación y tolerando la frustración. La ejercitación de operaciones concretas en los juegos con pares permite al niño evaluar sus talentos y desarrollarlos según sus inquietudes. Proponerse desafíos y desarrollar la capacidad de tolerar y superar frustraciones frente a iguales. Fortalece la consciencia de sí frente al éxito y al fracaso." (1)

MELANIE KLEIN

Para esta autora "el juego es de carácter sexual, las fantasías sexuales encuentran representación y abreacción en el juego. Esta relación con la sexualidad la llevó a reformular la técnica del juego para el análisis de niños. En las inhibiciones del juego encontramos deseos reprimidos. El juego descarga fantasías masturbatorias que pueden devenir en compulsión de repetición. Plantea la sublimación primaria como constitutiva. El placer del movimiento y la palabra serían transformaciones de la pulsión sexual, ligadas a la escena primaria. La sublimación secundaria se expresa en el juego y los deportes. La inhibición del movimiento, la palabra, el juego y el deporte sería represión exagerada de fantasías sexuales." (1)

ANNA FREUD

"En sus líneas de desarrollo plantea que de inicio el juego constituye una actividad placentera autoerótica, centrada primero en el propio cuerpo y luego en el de la madre. El planteo central de las líneas de desarrollo apunta a la sublimación de las pulsiones. El niño debe lograr el desplazamiento de la satisfacción directa obtenida de la misma actividad lúdica a una satisfacción aplazada representada por el producto final de las actividades realizadas, requisito indispensable para el éxito de la tarea escolar. Este enfoque privilegia el papel del juego en la sublimación de las pulsiones con fines adaptativos y en la constitución del Yo." (1)

DONALD WINNICOTT

Imprime un vuelco en la concepción del juego al considerarlo una entidad en sí misma, pero no hay que dejarse engañar, puesto que esta postura no representa más que su objeción a las teorizaciones realizadas por M. Klein y A. Freud (las cuales fueron sus formadoras en el campo del psicoanálisis). En realidad él no está sosteniendo al juego como una esencia, sino que, le otorga una función estructurante para la constitución psíquica, y no sólo vinculado con la masturbación (Klein) y la sublimación de la pulsión (Freud). El jugar se ubica en los fenómenos transicionales, desde la primera creación de un objeto transicional, primera posesión no-yo hasta las últimas etapas de la capacidad de un ser humano para la experiencia cultural. En la infancia la zona intermedia que proporciona el juego es necesaria para la relación niño-mundo. Para Winnicott el juego es un fenómeno subjetivo estructurante en sí mismo, no sólo representante pulsional, y está al servicio del mantenimiento de la transicionalidad en la infancia.

JEROME BRUNER

En su artículo "Juego, pensamiento y lenguaje" resalta las funciones del juego en la actividad de los niños. "En primer lugar, en el juego se reduce la gravedad de las consecuencias de los errores y los fracasos. En segundo lugar, el juego se caracteriza por una conexión bastante débil entre los medios y los fines, por lo tanto, sirve como medio de exploración y de invención. En tercer lugar, a pesar de su variedad, el juego rara vez es aleatorio o casual, sini más bien, por el contrario, parece como obedecer a un plan. En cuarto lugar, se dice que el juego es una proyección de la vida interior hacia el mundo, en contraste con el aprendizaje, en el juego nosotros transformamos el mundo de acuerdo con nuestros deseos mientras que en el aprendizaje nosotros nos transformamos para conformarnos mejor a la estructura del mundo. Por último, no hace falta decir que el juego divierte y que divierte mucho. En este sentido, yo creo que podemos asimilar el juego a la resolución de problemas, pero en forma más agradable." (3)

GEORGE MEAD

"Enfatiza la naturaleza dialéctica de la relación individuo/sociedad en una clara oposición antirreduccionista. La persona se desarrolla cognitivamente a través de la experiencia social de adoptar los roles de los demás, internalizando así lo sociocultural e incorporando el punto de vista de los otros. Este proceso le permite surgir como individuo, ser consciente de sí, ser un objeto para sí, diferente de otros objetos y del cuerpo. La persona puede ser objeto y sujeto de la propia experiencia. Surge así la conciencia reflexiva, a partir de la conciencia del otro. La persona se convierte en objeto para sí , de la misma manera que los otros son objetos para él, cuando adopta las actitudes de los otros individuos hacia él en el contexto social. Se mira así mismo tal como antes fue mirado por otros. Este proceso se cumple a través de la comunicación de gestos significantes", es decir el lenguaje.

Para Mead el contexto grupal es el que regula en forma permanente la identidad personal, si bien esta última posee su propia autonomía en función de su compleja estructura. Para esta teoría tienen un papel fundamental la adopción de papeles e internalización de roles, que se producen a través del como si del juego y la articulación estructural del deporte, y la interiorización de lo sociocultural en la formación del Yo a través del otro generalizado." (4)

BERRY BRAZELTON

"Considera a la díada madre-bebé la unidad de análisis por excelencia para el estudio del recién nacido. Considera al neonato un activo iniciador de propuestas lúdicas a su ambiente. Los juegos de los primeros meses de vida apuntan a la instalación de la reciprocidad y la sincronía, estableciendo ritmos en un diálogo interactivo con el Otro significativo. La interacción temprana satisfactoria permite regular progresivamente las posibilidades homeostáticas del bebé, a través de los estados de conciencia que son los ritmos se sueño y vigilia que el bebé es capaz de sostener." (1)


A modo de cierre

Utilizando (por mucho que nos pese) para fundamentar nuestra posición "el método de la autoridad", creemos como no agotada la recopilación, pero para los fines de este trabajo y, para no caer en listas interminables suponemos "suficiente" este resumen, no sólo en la cantidad ,sino, y por sobre todas las cosas, en la calidad de los autores citados.

Siguiendo las líneas de pensamiento de los autores mencionados, podríamos decir que el juego es una actividad estructurante del psiquismo y la inteligencia, indispensable para el equilibrio afectivo e intelectual , cumpliendo la función de "apuntalamiento" del mundo interno, favoreciendo la diferenciación entre realidad psíquica y realidad material. Se emplea en él grandes montos de afecto, resultando elaborativo y destinado a un interlocutor. Cumple fines de "adaptación" al afirmar un saber adquirido y fortalece la conciencia de sí frente al éxito y al fracaso. Como producto cultural cumple un papel fundamental en la formación del yo, cuando a través del "como sí" se interioriza el orden sociocultural, produciendo la renuncia de la primacía pulsional. Por lo tanto podríamos concluir diciendo que el juego es un actividad estructurante que posee una intención y un significado, tanto para el que lo juega como para el que lo administra. Dicha administración supondrá un ordenamiento lógico y productor de ciertos fenómenos que, debido a su ubicación, generará esos efectos y no otros.

Resumen, compilación y textos
Prof: Gabriel Alvarez

BIBLIOGRAFÍA

(1) Raznoszczyk de Schejtman, Los juegos del niño en la actualidad. Su incidencia en la estructuración del psiquismo, Bs. As., ficha UBA.

(2) Piaget, J. Psicología del niño, Morata, Madrid, 1977.

(3) Bruner, J. Juego pensamiento y lenguaje, en "Perspectivas" Vol. XVI, n° I, 1986.

(4) Seidmann, S. Historia de la psicología social, ficha, UBA.


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