Textos producidos como parte de las tareas del Departamento
 


Documento final sobre CAMPO DE LA RECREACIÓN.

Comisión Abierta con Temario Cerrado.

Buenos Aires, Argentina, Agosto de 2006.


La pequeña historia. 

            El 19 de mayo del 2005 se constituyó en el Instituto de Tiempo Libre y Recreación dependiente del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina una Comisión formada por estudiantes[1], graduados[2] y docentes[3] que se dieron como tarea producir documentos que pudieran ser útiles para tomar decisiones fundadas en relación al cambio de plan de estudios en la Tecnicatura de Tiempo Libre y Recreación. 

            Desde Julio de ese mismo año, los miembros de la Comisión empiezan a trabajar intentando lograr una definición de lo que hoy, en nuestro medio, se nomina como recreación. Numerosas charlas permitieron ir definiendo más claramente la tarea: nuestro objetivo era desarrollar una descripción amplia del campo más allá de la porción en la que uno trabaja y más allá del “deber ser” que cada uno de nosotros considera. 

            El presente documento es el producto de este año de reuniones, charlas, investigación, lectura y discusiones. 

Qué determina que algo pueda ser llamado “Recreación”. 

Una pregunta que era recurrente en nuestras charlas era ésta. Las opciones que se nos aparecían eran;

·        la recreación se define por  un tipo de encuadre particular o

·        la recreación se define por  lo que lo que sucede dentro de un encuadre determinado.

Consideramos que para saber si algo es o no Recreación uno debe preguntarse  sobre los aspectos que a continuación enumeramos sabiendo que sobre ellos cada abordaje, cada línea ideológica ha tomado partido al considerarlo de alguna manera particular. 

Entendemos que los aspectos que definen a la Recreación son; su condición de:

 1)      Derecho del Ser Humano,

2)      Fenómeno histórico, social y cultural.

 Consideramos que:

3)      se da en un tiempo determinado,

4)      puede llevarse adelante en forma  autónoma u organizada

5)      y de manera individual o colectiva,

6)      un aprendizaje,

7)      la existencia de una intencionalidad

8)      implica un proceso,

9)      de la lúdica y

10)    de un registro de gozo.

A continuación intentaremos explicitar qué consideramos que involucra cada punto y, en los casos en los que estimemos necesarios, cómo distintas corrientes de recreación organizada entienden cada elemento mencionado. 

Derechos del Ser Humano.  

            La Asamblea General de la Naciones Unidas en 1948 reconoce en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo 24[4] el derecho de toda persona al disfrute del tiempo libre. En el mismo sentido se pronuncia la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del hombre, cuando en el artículo 15[5] habla de derecho a la honesta recreación y a la oportunidad de emplear útilmente el tiempo libre. En relación con el concepto de utilidad encontramos concepciones de la Recreación que tienen como objetivo final recuperar a los  sujetos de  las disfunciones originadas en sus ocupaciones de subsistencia para que estos puedan volver a incorporarse al trabajo.

Pero al mismo tiempo, otras concepciones reconocen esta necesidad de recuperación pero no como objetivo final, sino como parte de un proceso que instala las condiciones para una revisión crítica de lo que sucede tanto en el tiempo de trabajo como en el tiempo de ocio.

En el año 1980, la Asamblea General de las Naciones Unidas[6] declara a la recreación como  una de las necesidades básicas.   

Fenómeno histórico, social y cultural.

Decir que "la Recreación es un fenómeno histórico y sociocultural" implica un abordaje situado en un espacio y un tiempo determinados. Este fenómeno -en términos de MERLAU PONTY- esta condicionado por estas dos coordenadas que hacen que sus manifestaciones muten de cultura en cultura, de grupo en grupo y de momento histórico en momento histórico. Sin embargo hay algo que permanece y que nos permite reconocer la recurrencia del fenómeno, las in variancias.

“En la Argentina, el proceso de institucionalización del tiempo libre por parte del Estado se inicia en 1905 con la promulgación de la ley 4611 que legisla sobre el Descanso Dominical. En 1929, la ley 11.544 regula la Jornada Laboral y en 1934, la ley 11.729 modifica el artículo 156 del Código de Comercio instaurando las primeras vacaciones pagas. Pasarán algunos años más hasta que en 1945, varios decretos extiendan estos beneficios a todos los trabajadores en relación de dependencia.”[7]  Este proceso de institucionalización no ha permanecido inmutable en el tiempo en nuestro país. La década de los ´90 con la flexibilización laboral y la pauperización de grandes sectores de la población han producido modificaciones sustanciales.

Un tiempo determinado. 

El tiempo como elemento del campo de la recreación implica la necesidad de una disponibilidad objetiva, contar con “tiempo para”... Ya que la persona hace algo en un tiempo real. Cada concepción recreativa hace alguna especificación sobre el punto. Para una corriente el tiempo debe ser “libre de”, para otra, “libre para”, para una tercera  bastará que haya una posibilidad formal  sin  profundizar en la calidad y/o la cualidad de ese tiempo. 

Otra dimensión asociada a lo temporal pero que excede la disponibilidad objetiva es la vivencia subjetiva de ese tiempo. En este sentido las corrientes también difieren porque mientras algunas subrayan la necesidad de que el sujeto cuente con   un tiempo objetivamente libre que perciba como tal, para otras, la conciencia crítica de esa condición no reviste mayor importancia. En este punto es interesante señalar que aparecen contradicciones tales como las de actividades que se dan en un tiempo libre objetivamente pero que se vive como obligado y/o un tiempo obligado que se vive como libre.  

Esto coloca el centro de la mirada no en quien administra socialmente los espacios sino en quien los vive, dependiendo la importancia que cada corriente le otorgue a estos términos de la ecuación, tomará este aspecto como relevante o no.   

En forma  autónoma u organizada. 

            Llamaremos prácticas autónomas a aquellas que no condicionan su existencia a la presencia de un coordinador profesional y/o voluntario en un marco grupal y/o colectivo y prácticas organizadas a las que implican la existencia del rol coordinador, animador, docente o cualquier otra nominación que de cuenta de un rol prescripto diferenciado organizacional y/o socialmente.  

La recreación no comienza a partir de que profesionales y/o voluntarios se inician en la coordinación de grupos en esta disciplina. Ni se agota en esta posibilidad, aunque algunas corrientes restrinjan su análisis teórico a estas circunstancias. 

De manera individual o colectiva. 

Definimos a la recreación como derecho humano. Si le damos ese status reconocemos que no requiere de otros individuos de cuerpo presente para darse. Como fenómenos social, cultural e histórico los involucra (siempre hay otros, que enseñaron el juego, con los que por primera vez se realizó una práctica determinada, otros que comparten el código social, etc) pero no por esto queda restringido el campo a las prácticas de carácter grupal y/o colectivo.

La posibilidad de ser una práctica individual y/o grupal: Cuando apuntamos que estas prácticas son grupales, no acotamos la definición a la de PICHON RIVIERE, la consideramos, pero hacemos abarcativo el término desde la serie a la muchedumbre.

Aprendizaje.

El primer motor para el aprendizaje es la necesidad, el deseo, la percepción de que lo que uno tiene, puede o sabe, no alcanza para hacer frente a lo nuevo. La necesidad de modificar la propia condición de existencia, en algún sentido. El aprendizaje tiene origen en un movimiento propio del sujeto que intenta aprender. Este aspecto está íntimamente relacionado con el registro de gozo y la sensación de proceso. Quien está atravesando la vivencia tiene la sensación de estar apropiándose de algo que le resulta valioso. Valioso primero en forma personal. Esta vivencia subjetiva de valor luego se reforzará o no en virtud del aporte del entorno.

Intencionalidad  

            ¿Cuál es el punto de llegada que pretende cada corriente con su intervención? ¿Qué pretende cada una? 

La Recreación Práctica, por algunos llamada Recreacionismo, propone el uso del tiempo liberado de obligaciones en forma placentera y saludable. Busca que el sujeto se divierta, se distraiga y regenere sus energías. 

La Animación Sociocultural pretende que los sujetos participen de las modificaciones sociales de una manera consciente. 

La Recreación Educativa propicia que los sujetos alcancen mayor grado de autonomía a partir del protagonismo de los recreandos.

En la actualidad, la sociedad argentina está compuesta por diversos grupos con altos  grados de desigualdad. El Estado pretende consolidar el orden social a partir de la obtención de un consenso activo por parte de la mayoría de los grupos, es decir intenta construir hegemonía. En este sentido, la Recreación, como parte del campo de la cultura, no es ajena a  este funcionamiento que plantea la presencia ineludible del conflicto. Esta consideración amplia de la sociedad influye tanto en las expresiones teóricas como prácticas en el campo de la Recreación.

Proceso.  

Al hablar de intencionalidad, mencionamos un punto de llegada. Si admitimos que éste existe, deberemos acordar entonces que hay un punto de partida del que difiere. Si el punto de llegada y el punto de partida son distintos, se vuelve necesario que el sujeto atraviese por distintas situaciones (actividades, estados, experiencias, etc) que provoquen los cambios necesarios para arribar al punto de llegada que se pretende. Esto nos remite a la idea de proceso y de transformación. En qué sentido, de qué aspectos dependerá de lo que cada línea de recreación pretenda. 

Lúdica  

La lúdica se refiere a situaciones de intercambio entre un sujeto, con otro/s sujeto/s y/o con el medio. El carácter de lúdica se establece cuando la acción en juego aparece como un fin en sí mismo, limitada en el tiempo, requiriendo la totalidad del ser. RODRIGUEZ (1998) define a la lúdica como "expresión de la imaginación, del entretenimiento, unida a la actividad creativa del hombre", dice que "es gozo y conciencia del gozo". 

“La necesidad lúdica es la urgencia irresistible de ejecutar, bajo un impulso vital, acciones de forma libre y espontánea como manifestación del movimiento dialéctico en pos del desarrollo.” 

 Las manifestaciones del quehacer lúdico incluyen expresiones artísticas, el humor, la broma, el jolgorio, la fiesta, el rito sacro, la liturgia religiosa, el acto creativo, incluso en el campo laboral. Muestran en común la necesidad de desarrollo del ser humano, individuales y/o sociales. Quizás sea por esto que las mismas aparecen como compartidas por las diferentes líneas de recreación. El a través de qué parece ser común, el para qué no. 

Registro de gozo.

La mención de esto invita a pensar en la intencionalidad del sujeto que lleva adelante la práctica.

Este concepto refiere no siempre a situaciones placenteras y cómodas. Algunas sensaciones durante la práctica pueden no serlo, pero tienen un sentido para el sujeto que se embarca en ellas. De la conciencia del fin deviene el gozo.

El sitio del Instituto de Tiempo Libre y Recreación en este contexto.

            EL ITLyR como único espacio de formación pública en el área, a nuestro criterio, debería formar para comprender la complejidad del campo que acabamos de describir. Debería puntualizar no solamente la relación entre prácticas, valores e intencionalidades que dan lugar a la configuración de distintas corrientes o escuelas en el campo de la Recreación Organizada sino también presentar el espacio de la Recreación Autónoma como otra de las esferas del mismo campo de prácticas sociales. Pero, sobre todo plasmar la diversidad de abordajes del campo en la etapa de formación para que los estudiantes puedan construir con criterio personal sus prácticas y adaptarlas a sus condiciones concretas de existencia y las de sus grupos.

            No quisiéramos concluir el presente documento sin señalar la necesidad de que prácticas, teorías e investigaciones estén presentes y asociadas en la próxima modificación del plan de estudios.

Comisión Abierta con Temario Cerrado. 



[1] CALDERON, Julieta;  DOUCLAUD, Pablo.

[2] ALIX, Lía; LARROCCA, Anabella; CAVAGNARO, Lorena; ELGER, Luciana,; ORDUÑA, Roxana.

[3] BARNES, María Fernanda; CARACOTCHE, María Pía; GUEIMAN, Noemí; GONZALEZ GAINZA, Ramiro; KLIGMAN, Mario.

[4] “Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.”

[5] “Toda persona tiene derecho a descanso, a honesta recreación y a la oportunidad de emplear útilmente el tiempo libre, en beneficio de su mejoramiento espiritual, cultural y físico.”

[6] “después de la nutrición, salud, educación, vivienda, trabajo y seguridad social, la recreación debe considerarse como una necesidad básica, fundamental para su desarrollo.”  

[7] BARNES, María Fernanda; Investigación en el marco del Seminario “Practicas populares y textos hegemónicos: problemas teóricos y metodológicos de un abordaje.”, UBA, julio 2006.

 


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Textos producidos como parte de las tareas del Depto.
Comisión Abierta con Temario Cerrado: Documento Final sobre Campo de la Recreación
Revista Genios: Propuestas para Festejar-Nos
Participación - Barnes